Evaluación
Evaluar el potencial de aprendizaje, no solo el rendimiento del día.
Un candidato junior aún no ha tenido tiempo de dominar el oficio.
El desafío consiste menos en verificar lo que ya sabe hacer que en observar cómo aprende.

Dos características particularmente interesantes para observar
Curiosidad
¿El candidato busca entender? ¿Hace preguntas? ¿Explora lo que no conoce? ¿Busca la información que le falta antes de decidir?
Capacidad de ser entrenado
¿Qué hace con un feedback? ¿Es capaz de cuestionar su primera manera de hacer? ¿Entiende una recomendación? ¿Sabe utilizarla en un nuevo intento?
Observar una evolución en lugar de una respuesta única.
La evaluación se basa en una serie de ejercicios, simulaciones y debriefings.
Una primera situación permite observar la manera natural en que el candidato aborda el problema.
Un debriefing o un aporte le proporciona luego nuevas claves.
Una segunda situación permite observar lo que hace con esta nueva información.
Esta evolución suele ser más interesante que un rendimiento puntual.
El proceso
Definir el perfil y el contexto
Simular
Debriefing
Observar el aprendizaje
La evaluación no está destinada a decidir por sí sola la contratación. Aporta una lectura complementaria a las entrevistas, las experiencias pasadas y otros elementos del proceso de selección.